El tema del supuesto hackeo ruso del sistema electoral americano (?) que 'habría favorecido a Trump' no tiene sentido. Sin duda, Trump no es un personaje naturalmente simpático, y como multimillonario debe tener mucho para criticar, pero hay casi un consenso entre los trabajadores de la luz dentro y fuera de EEUU acerca de que él, como outsider del sistema político, representa una opción de ruptura con un sistema centralmente vinculado al 'lado oscuro' de los 'controladores', y sus representantes, llámeseles como se les llame: 'gobierno en la sombra', 'cabal', 'mafia jázara', que habían determinado que la candidata demócrata fuera la próxima presidenta. Es decir, se ve a Trump como un instrumento para romper con el sistema opresivo, y se considera que, pese a sus aparentes defectos, tiene las características necesarias para el papel que desempeñará. Solo un multimillonario habría podido llegar a donde él ha llegado, pues usó su dinero y conexiones para ir contra un sistema en el cual no hay verdadera oposición entre los dos partidos. Recuérdese, además, que la imagen que se tiene de Trump ha sido construida (y sigue siéndolo) por los mainstream media, a partir de medias verdades y descontextualización de fragmentos de información.
Ciertamente, Trump sigue siendo un conjunto de posibilidades, y solo su gestión (si las cosas salen como están programadas) indicará qué papel ha cumplido. Pero los trabajadores de la luz saben que, con él o sin él, los cambios tendrán lugar.
Aquí dos interesantes videos: primero, la parte publicada de la entrevista a Assange por parte de Sean Hannity, en la que Assange, refugiado por 4 años y medio en la Embajada de Ecuador en Londres ('sin ver la luz del día'!!!), realiza un fino análisis de la situación. Dicha entrevista vale la pena:
Luego, Therese Zumi Sumner en Prepare for Change presenta una nota interesante sobre la opinión de Debbie en otro video, desde los EEUU:
En cualquier caso, el punto es claro: independientemente de que haya habido espionaje (todos los países, aliados o no, se espían mutuamente si pueden), no hay pruebas de que Rusia haya influido en las elecciones de EEUU, ni directamente sobre el sistema electoral, ni indirectamente a través de WikiLeaks. Aparentemente las fuentes de WikiLeaks son internas (EEUU); es decir, no responden a un hackeo sino a una filtración.
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